La comedia de magia fue un género dramático muy popular en el siglo XVIII. En ellas se hacía uso de muchos recursos escenográficos, cambios de escenas, uso de bastidores, de música y luces, etc.
En la obra, podemos ver como el autor en las acotaciones alude a algunos de estos recursos, sobre todo en la parte segunda, ya que la primera tiene los ingredientes típicos de las comedias de capa y espada, de ritmo muy rápido, y con constantes cambios de escenario.
El ritmo de la segunda es mas lento y se cambia menos veces de escenario. En ella ya no nos encontramos en una casa o en la calle, sino en un panteón, espacio típico del romanticismo:
"Panteón de la familia Tenorio. El teatro representa
un magnífico cementerio, hermoseado a manera de jardín.
En primer término, aislados y de bulto, los sepulcros de
DON GONZALO de Ulloa, de
DOÑA INÉS y de
DON LUIS Mejía, sobre
los cuales se ven sus estatuas de piedra. El sepulcro de
DON GONZALO a la derecha,
y su estatua de rodillas; el de DON LUIS a la izquierda, y su estatua
también de rodillas; el de DOÑA INÉS en el centro, y su
estatua al pie. En segundo término otros dos sepulcros en la
forma que convenga; y en tercer término y en puesto elevado el
sepulcro y la estatua del fundador, DON DIEGO Tenorio, en cuya figura
remata la perspectiva de los sepulcros. Una pared llena de nichos y
lápidas circuye el cuadro hasta el horizonte. Dos llorones a
cada lado de la tumba de doña Inés, dispuestos a servir
de la manera que a su tiempo exige el juego escénico. Cipreses
y flores de todas clases embellecen la decoración, que no debe
tener nada horrible. La acción se supone en una tranquila
noche de verano, y alumbrada por una clarísima
luna."
En la escena III del acto primero de la segunda parte, nos encontramos con recursos habituales de las comedias de magia:
"Se apoya en el sepulcro, ocultando el rostro; y
mientras se conserva en esta postura, un vapor que se levanta del
sepulcro oculta la estatua de DOÑA INÉS. Cuando el vapor
se desvanece, la estatua ha desaparecido. DON JUAN sale de su
enajenamiento."
En la escena IV los sauces llorones pintados en el telón y las flores dejan paso a la figura de doña Inés que aparecerá en forma de sombra, ayudada de luces.
"DON JUAN y la
SOMBRA de doña
Inés. El llorón y las flores de la izquierda del sepulcro
de DOÑA INÉS se
cambian en una apariencia, dejando ver dentro de ella, y en medio
de resplandores, la SOMBRA
de doña Inés."
Cuando doña Inés acaba de darle el mensaje, su sombra desaparece,para ello se le deja de dar luz:
"Se cierra la apariencia; desaparece DOÑA INÉS, y todo queda como al principio del acto, menos la estatua de DOÑA INÉS, que no vuelve a su lugar. DON JUAN queda atónito."
Una vez que el Tenorio está en su casa, después de haber invitado a don Gonzalo a cenar, al final de la escena I del acto segundo, nos encontramos con la siguiente acotación:
" La ESTATUA de
don Gonzalo pasa por la puerta, sin abrirla y sin hacer
ruido."
Y al final de le escena II:
"Desaparece la ESTATUA sumiéndose por la
pared."
Desde mi punto de vista, el efecto más al gusto de las comedias de magia y del exaltado romanticismo, se encuentra en el recursos escenográfico final:
"Las flores se abren y dan paso a varios angelitos, que
rodean a DOÑA
INÉS y a DON
JUAN, derramando sobre ellos flores y perfumes, y al son de
una música dulce y lejana, se ilumina el teatro con luz de
aurora. DOÑA
INÉS cae sobre un lecho de flores, que quedará a
la vista, en lugar de su tumba, que desaparece."
"Cae DON JUAN a
los pies de DOÑA
INÉS, y mueren ambos. De sus bocas salen sus almas,
representadas en dos brillantes llamas que se pierden en el espacio
al son de la música. Cae el telón."
Aunque no es una comedia propiamente de magia, sí que utilizó algunos recursos de las mismas, y es cierto que aunque hoy lo veamos un poco exagerado, hay que tener en cuenta que en aquella época estaban de moda y era muy del gusto del público los diálogos, los gestos y estos efectos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario