domingo, 24 de agosto de 2014

DON JUAN TENORIO, UN DRAMA RELIGIOSO-FANTÁSTICO.





Este fragmento pertenece a la escena IV, del acto primero, de la segunda parte de la obra Don Juan Tenorio, de José Zorilla.  Han pasado cinco años desde que  don Juan tuvo que huir de Sevilla, tras aquella fatídica noche de engaños, raptos y asesinatos, y al  volver se encuentra con la terrible sorpresa de que su amada doña Inés ha fallecido. Mientras está en el panteón familiar, aparece la sombra de doña Inés:





 SOMBRA:    No; mi espíritu, don Juan,

                      te aguardó en mi sepultura.

JUAN:           (De rodillas.)
                      Doña Inés. Sombra querida,
                      alma de mi corazón,
                      ¡no me quites la razón
                      si me has de dejar la vida!
                      Si eres imagen fingida,
                      solo hija de mi locura,
                      no aumentes mi desventura
                      burlando mi loco afán.

Estamos ante un drama fantástico, porque el personaje manifiesta extrañeza ante la situación anómala que vive, cuestionándola y buscando una explicación racional, en este caso su propia locura, a causa del  dolor que le provoca haber descubierto, que el único ser al que ha amado y por el que se ha sentido amado ha desaparecido por su culpa.Todas las apariciones que van teniendo lugar, las va a ir  justificando: son producto de la locura, son parte de una broma, está soñando, son ilusiones o engaños, o que es parte de una venganza.

Desde mi punto de vista, es una obra con una finalidad didáctica moral religiosa. Don Juan es un personaje que piensa que la única vida que existe es la terrenal. Lo vive todo de manera extrema, porque está convencido de que sus actos no van a tener castigo ya que  no existe nada más que el presente. 

Juan: Mas yo, que no creo que haya
         mas gloria que esta mortal,
         no hago mucho en brindis tal;
         mas por complaceros, ¡vaya!
         Y brindo a Dios que te dé 
         la gloria, comendador.



Todas las apariciones, tienen como finalidad ir preparando el terreno, para darle la oportunidad a don Juan de que se arrepienta de  la vida de libertinaje que ha llevado. Todas están justificadas desde un punto de vista religioso. No aparecen seres cuyo propósito no sea el de ayudar al pecador a darse cuenta de que existe otra vida, y de que Dios está dispuesto a perdonar incluso en el último momento, a pesar de todas las atrocidades que haya cometido. 



Es un mensaje claro al pueblo con un contraejemplo, de que la oportunidad de convertirse y escoger el camino correcto está ahí sea la situación que sea. Si el arrepentimiento es verdadero, la salvación está asegurada.

 
  















No hay comentarios:

Publicar un comentario